moda en la televisión peruana
Discusiones

¿Qué nos dice la moda en la televisión peruana? Algunas ideas a explorar

En un anterior artículo vimos la problemática en torno a la diversidad racial en la moda peruana. Sin embargo, este tema se vuelve más evidente cuando lo vemos a gran escala, sobre todo en temas de representación y el impacto que genera en esta un medio tan masivo como la televisión peruana. Esto nos lleva a plantearnos ciertas preguntas, como ¿Qué estamos viendo en la televisión? ¿Va acorde con nuestra realidad? ¿Qué problemáticas nos causa? Y por último ¿Cómo se ve retratada la moda en la televisión peruana?

Telerrealidad y su impacto en la moda

Desde el inicio de la televisión peruana y el nacimiento de los primeros canales comerciales en 1958, ésta estuvo ligada a acuerdos con compañías extranjeras, las cuales fueron en parte las responsables de implementar y evaluar los contenidos mostrados en la televisión. Cuando estos medios llegaron del extranjero, en el Perú aún no existía un modelo ni estudio de mercado que les haga ver el contexto en donde vivíamos, por lo cual la programación simplemente fue una copia de lo que se veía en la televisión occidental y, con ello, tanto la ropa y la música como la misma programación se vieron directamente atrapadas en el bucle y los gustos del mercado gringo. 

Si bien es cierto que la televisión es un reflejo de la sociedad y que los contenidos giran alrededor del Rating y el interés de las personas, este modelo desde su llegada al Perú impuso una idea errónea de nuestra realidad, mostrándonos una copia de concursos, animaciones y publicidad. Con ello, también nos mostraban un determinado vestir, puesto que las secciones de moda en la televisión peruana eran los únicos espacios en los cuales las personas encontraban referentes, a los que nos terminamos adaptando. 

Esta caricatura de la sociedad era realmente un modelo importado que estaba en relación con la moda de otras ciudades, donde se asumía de que a las personas debían de gustarle la programación, ya que funcionaba en el extranjero. No se observaban nuestras necesidades ni existía una preocupación por desarrollar nuestros propios contenidos, lenguaje visual o referentes locales.

Un claro ejemplo de esto se ve en los años sesenta donde se pusieron de moda las pieles en Estados Unidos y de la misma manera esta tendencia llegó al Perú mediante un programa comandado por Gaspar Pumarejo donde regalaban abrigos de bisón y aretes de diamantes. Es evidente que estas tendencias sobre lo que se debe de llevar estaban basadas en la perspectiva de Europa y Norteamérica.

moda en la televisión peruana
Extracto del documental de historia de la televisión peruana en América. Fuente: YouTube

LEE TAMBIÉN: [Saber quién hizo nuestra ropa no es suficiente. ¡Urge decolonizar la moda!]

Esta primera relación entre la televisión nacional y el imaginario extranjero nos explica por qué la televisión, incluso hoy en día, tiene como representantes personas blancas en lugar de racializadas, que como sabemos son las de mayor número de la población peruana. De la misma forma, nuestra vestimenta se ve influenciada por la carencia de un estilo nacional sólido, en consecuencia de que programas de farándula y entretenimiento nos mostraran una realidad distorsionada de nuestro país; un modelo normativo que arrastra consigo muchos prejuicios y estereotipos.

El canon sobre la belleza y la relación entre los personajes que actualmente vemos y lo que pueden ponerse es realmente preocupante, ya que programas realities como “Esto es Guerra” crean una presión de cómo debería quedarte la ropa. Así, te muestran lo que tienes permitido usar según una complexión física o a tu posición (clase, género, etc.) en la sociedad. 

Podemos ir observando que dentro de la publicidad y la programación junto a su relación con la moda en la televisión peruana se van forjando diversas normativas en relación con la vestimenta. Algunas de estas son que una persona gorda no puede usar ropa corta, y en consecuencia debe esconderse, o que una mujer siempre debe de estar arreglada y usar ropa apretada para considerarse atractiva. Ni hablar de que la mayoría de las personas que vemos son cis heterosexuales y blancas.

¿La televisión peruana es peruana?

Aunque podríamos pensar que ya abandonamos ese modelo extranjero de hacer televisión y que, por consecuencia, tenemos más “libertad”, luego nos damos cuenta de que es imposible hacer esa afirmación, pues lo primero que observamos al prender la televisión es que aún no vemos la misma diversidad con la cual nos encontramos al salir a la calle. Además, aunque ya hayan pasado más de cinco décadas, parece que no hay mucho cambio en relación con los contenidos, ya que se prioriza la realidad limeña para retransmitirla en el resto del Perú.

La televisión es capaz de transmitir mensajes, los cuales delimitan el imaginario colectivo de nuestro país. Cuando enfocamos la comunicación de los contenidos a solo una región, como en este caso Lima, la capital, es muy probable que nunca dejemos de promover estereotipos, los cuales se componen, entre otras cosas, de normativas a la hora de vestirse. 

Un ejemplo de la concentración de información sobre Lima es la programación de medio día, la cual está directamente orientada a la figura de la mujer. En relación con esta idea un programa muy recordado en los 90s fue “Aló Gisela”, el cual se basaba en concursos por llamadas telefónicas, y que terminó siendo un referente replicado y adaptado, por el impacto que tuvo en la audiencia, por programas posteriores como “Lima Limón” (Canal 4) “Bienvenida la tarde” (Canal 2) y actualmente “En boca de todos” (Canal 4). 

LEE TAMBIÉN: [¿Migrar por el sueño de tul y organza? Ser diseñadorx de moda en Arequipa]

moda en la televisión peruana
Apertura “Aló Gisela” 1987 – Gisela Valcárcel. Fuente: YouTube

Estas producciones, generalmente comandadas por el estereotipo de la mejor amiga ideal, destacan en el uso del vestuario de la presentadora, el cual tiene como rol retener la atención de sus espectadores. Es así que las principales conductoras -o al menos aquellas que pasaron a escribir la historia de la televisión peruana-, indudablemente, se volvían referentes directos al momento de vestir, escuchándose recurrentemente comentarios sobre alguna prenda o conjunto que usaban. 

Además de ello, no podemos evitar recordar algunos segmentos de contenido que aún siguen vigentes, como las visitas a los closets de las figuras locales, las cuales sirven para evidenciar que estas figuras, usualmente femeninas, tiene el poder adquisitivo para comprar marcas extranjeras y de lujo, cuando en su gran mayoría sus televidentes no tienen el dinero ni la intención de utilizar esa ropa.

Por otro lado, si bien es cierto que estas producciones abren paso a marcas de Gamarra, es evidente que la mayoría de estas son limeñas, y con ello volvemos a la problemática de centralizar la moda en la televisión peruana a solo lo que está ocurriendo en la capital. Sabemos que, debido al centralismo, las relaciones entre capital y provincias son desiguales, y esto va más allá de la moda en la televisión peruana. Mientras el resto del Perú mira a Lima, Lima mira al extranjero; y seguir por este camino sin duda es uno de los componentes que ha hecho que tardemos tanto en el desarrollo y reconocimiento de una moda local en nuestro país.

Como vamos viendo, hasta ahora, nuestros contenidos en la televisión siempre han tenido muchas cosas que arreglar y mientras avanzamos en unos aspectos llegan otros que ni siquiera habíamos visto de cerca porque no los conocíamos. Falta una exploración a profundidad de nuestra realidad para poder llegar algún día a un escenario donde veamos que haya menos prejuicios y mayor diversidad, y no solo en la ropa, y para en un futuro seguir hablando de la manera en la que se retrata la moda en la televisión peruana.

Pero, ¿Qué crees que deberíamos cambiar primero: la televisión o el enfoque extranjero sobre la moda?


Portada por Lorena Naveda

Si quieres seguir leyendo artículos como este, síguenos en Instagram.